La apertura no cambia el precio tanto como la gente cree, pero sí cambia cómo se vive la casa. Esto es lo que hay.
Practicable
Abre hacia dentro como una puerta. La más barata y la que mejor cierra. Ocupa espacio interior: mal encima de un sofá o de la encimera.
Oscilobatiente
La que recomendamos casi siempre. Con la misma manilla abre entera o bascula por arriba. Ventilas con lluvia, con niños en casa y sin corriente directa. Suma unos 60 € por hoja y los vale.
Corredera
Las hojas se cruzan sobre un carril y no invaden nada. Ideal para huecos anchos y salidas a terraza. Aísla algo peor que una practicable, porque el cierre es por cepillo y no por junta a presión, salvo en las elevadoras.
Fija
No abre. Cuesta un 25% menos y aísla mejor que ninguna, porque no tiene junta de apertura. Combínala con una hoja practicable al lado: iluminas mucho y pagas poco.
Corredera elevadora
La hoja se levanta sobre el carril antes de deslizar. Permite hojas de 400 kg que se mueven con un dedo y cierra como una practicable. Es la opción cara y la mejor para grandes acristalamientos.
Todas estas aperturas se eligen en la ficha de cada ventana, sin cambiar de producto.