El cristal es el 80% de la superficie de una ventana. Acertar aquí importa más que el color del marco.
Doble bajo emisivo 4/16/4
El estándar actual y lo que lleva todo de serie. Una capa metálica invisible devuelve el calor hacia dentro en invierno. Para la mayoría de viviendas es suficiente.
Triple acristalamiento
Tres lunas y dos cámaras. Baja la transmitancia por debajo de 0,8 W/m²K. Compensa en la meseta y el norte; en la costa mediterránea el sobrecoste tarda mucho en amortizarse.
Acústico
Lunas de distinto grosor con lámina de butiral acústico. Hasta 42 dB de reducción. Si vives en primera línea de calle, bajo trayectoria de vuelo o junto a zona de ocio, esto es lo que hay que pedir, no el triple.
De seguridad (laminado)
Dos lunas pegadas con una lámina que las mantiene unidas al romperse. Obligatorio en huecos accesibles a menos de 1 m del suelo y muy recomendable en plantas bajas.
Control solar
Refleja parte de la radiación antes de que entre. Para fachadas a poniente y sur sin sombra, donde el problema no es el frío sino el horno de julio.
Mate o satinado
Deja pasar la luz pero no la vista. Para baños y huecos que dan a un patio de luces.